Avispa asiática en España – como diferenciarla

Se cree que la Avispa Asiática (Vespa velutina) llegó al puerto francés de Burdeos en un barco carguero procedente de China oriental en 2004. Desde allí ha conseguido llegar a la península donde se ha extendido por toda la cornisa Cantabria, Galicia y el norte de Cataluña.

Hay que señalar, que desde el momento en que se da una implantación moderada en un territorio, las avispas reinas son capaces de avanzar grandes distancias (hasta 40 km/día) y a su vez se propagan pasivamente por medio del transporte de mercancías (madera, ladrillos, frutas etc.). Esta fue la forma tan inesperada en la que las avispas (posiblemente reinas jóvenes hibernantes) llegaron a Galicia y a Portugal, creando nuevos focos de la invasión. Si tenemos en cuenta los modelos de nicho ecológico, podría alcanzar la mayoría de países europeos y la plaga podría verse agravada por el cambio climático.

Las temperaturas extremas y la falta de humedad son limitantes para su expansión e implantación, no obstante, no puede descartarse que con el tiempo, Vespa velutina se adentre en el interior de la península, siguiendo y utilizando los cursos de los ríos.

En España tenemos una especie autóctona (Vespa cabro) que es de un tamaño mayor,  y aunque puede ser confundida, se diferencia tanto morfológicamente como en su comportamiento. Como elementos para su distinción indicar que la avispa asiática tiene:

  • Cuerpo en su mayor parte negro y marrón oscuro con escasos dibujos amarillos.
  • Tórax aterciopelado.
  • Cabeza negra, cara anaranjada y patas amarillas al final.
  • Abdómen tricolor (banda negra, banda anaranjada y banda última marrón oscuro).

Uno de sus elementos más significativos son los nidos construidos en las copas de los árboles o en las cornisas de los edificios que pueden albergar hasta a 2.000 individuos alcanzando una longitud de 1 metro y un diámetro de 90 centímetros de diámetro.

Su control es necesario porque aunque para las personas no es más agresiva y peligrosa que cualquier otra avispa autóctona, es un depredador muy eficaz de insectos y entre su dieta se incluye la abeja de la miel. Es por ello que su asentamiento supone una disminución en la producción de miel y a su vez afecta a la polinización de las especies vegetales, con el consiguiente daño para la agricultura y la biodiversidad.

FUENTES:

 

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