Control de chinches con vapor: Un aliado para objetos donde no se pueden emplear insecticidas

La chinche de la cama ha vuelto a ser un problema en los últimos años. Debido a su facilidad de ocultarse, los turistas principalmente en su desconocimiento han trasportado y extendido las chinches en la ropa, equipaje o cualquier objeto personal por los hoteles e incluso a sus hogares.

 

Chinche de la camaSe alimentan de sangre, saliendo de sus escondites normalmente por la noche atraídas por el calor corporal y el CO2 que exhalamos, pudiendo producir varias picaduras en un mismo punto y generando ronchas que se asemejan a las picaduras de mosquitos o urticaria.

 

Para su control, se han desarrollado métodos cada vez más efectivos, unido a una mayor educación e información al público (principalmente a los afectados) sobre su identificación y biología.

Una de las opciones innovadoras para su erradicación es el empleo de vapor. Este método es una herramienta efectiva al poder eliminar todas las etapas de las chinches, incluidos los huevos a causa del shock térmico con las ventajas que supone no emplear ningún biocida.

El empleo de vapor adecuadamente y cuidadosamente, puede lograr suprimir las chinches presentes en un solo tratamiento, aunque debe ser complementado con revisiones posteriores para confirmar su exterminio y ha de tenerse en cuenta que no dejamos ningún insecticida residual.

Para lograr buenos resultados, un conocimiento profundo de la plaga y su biología es fundamental, unido a una concienzuda revisión y un tratamiento meticuloso.

 

bed-bug-steamer[1]La calidad del vapor es importante, por ello el equipo utilizado debe poder generar éste a alta temperatura. A su vez el vapor debe ser “seco” al menos a 94º C con menos de un 5% de humedad. La aplicación debe efectuarse recorriendo aproximadamente 30 centímetros cada 10-15 segundos y manteniéndose un flujo de vapor al mínimo posible para evitar la dispersión de las chinches, por todo ello los tratamientos son laboriosos, lentos y largos.

Observar que al finalizar la aplicación, la superficie tratada debe tener una temperatura de al menos 70-80ºC.

El uso de vapor es especialmente útil en la eliminación de chinches en objetos donde el uso de insecticidas no es posible y la aplicación de calor es de difícil gestión, como son los cojines, colchones, sofás, bordes de alfombras, etc., en cambio, entre sus principales limitaciones, destacar la imposibilidad de emplearlo en zonas eléctricas.

 

En Profinal hemos desarrollado procedimientos de trabajo combinando el empleo del vapor junto a la selección de biocidas de menor nocividad e impacto ambiental carentes de plazo de seguridad, asegurando la erradicación de la chinche de la cama y ofreciendo a nuestros clientes la comodidad de poder utilizar sus instalaciones después de llevar a cabo las tareas de control.

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