Eliminar cucarachas y roedores: ¿con o sin mantenimiento?

La crisis económica ha provocado un cambio en la forma de gastar y comprar: ahora hacemos sólo arreglos y pedimos soluciones puntuales en lugar de a medio o largo plazo, y se rescinden los contratos de mantenimiento en todos los ámbitos. Queremos seguir adelante pero con un ahorro momentáneo respecto al pasado.

 

Sin embargo en ciertos casos como en el control de plagas urbanas “re-incidentes” como las cucarachas y los roedores – tanto ratas como ratones –, la decisión de realizar sólo eliminaciones puntuales y no un mantenimiento posterior, resulta más cara a corto, a medio y a largo plazo sin ningún lugar a dudas. En Profinal lo vemos a diario e intentamos prevenir a todos nuestros nuevos clientes. Dos son los motivos principales.

 

En primer lugar, la naturaleza resistente y re-incidente de las plagas urbanas más habituales, como cucarachas y los roedores: estas especies están especializadas en cobijarse en las ciudades y en alimentarse de lo que produce el ser humano; no existen fuera de los entornos urbanos y están presentes en todas las ciudades del mundo. Su potencial reproductivo, su capacidad de adaptación y la flexibilidad de su dieta alimentaria (son omnívoras) las hace meritorias del título de principales plagas urbanas a nivel mundial.

 

En el caso de la cucaracha rubia o alemana – Blatella germánica, su potencial reproductor es tan elevado que si, en un trabajo de eliminación se consigue eliminar al 96% de ellas, sólo el 4% de supervivientes será capaz de “repoblar” la cantidad original de cucarachas en ¡sólo 30 días!. Tal es su proliferación que su exterminio planetario se considera inviable. Por lo que pretender deshacernos de ellas, una vez que han accedido a nuestros locales y empresas, con un solo trabajo para eliminar cucarachas no es tirar el dinero, pero sí es quedarse a medias en solucionar realmente el problema, si no concertamos revisiones de mantenimiento posteriores que nos protejan de nuevos brotes e incursiones.

En segundo lugar y visto el riesgo de que vuelvan a aparecer, hay que valorar el coste de que un cliente, un proveedor o el propio personal trabajador vean una cucaracha o un roedor en nuestras instalaciones o entre nuestros productos; ÉSTE es el coste realmente elevado y en el que no debemos incurrir, porque es muy superior al de tener suscrito un contrato de mantenimiento en control de plagas que incorpore la garantía de que no vuelven a aparecer.

 

Para ilustrarlo con un caso real: una peluquería acudió a nosotros porque tenía un problema con cucaracha alemana: a pesar de nuestro consejo, prefirió concertar sólo la eliminación por 120 euros. A los seis meses, volvió a tener problemas con cucarachas: otros 120 euros de eliminación. Total: 240 euros gastados más el coste de perder ¡sólo! dos clientes fieles. Desde el primer momento, le propusimos un contrato anual de eliminación y mantenimiento cada tres meses por 216 euros. De haber optado por ello, se hubiera ahorrado de partida 24 euros y, lo que es más importante, no hubiera perdido dos fieles clientes ni habría pasado el apuro y estrés correspondientes desde entonces.

 

Por lo tanto y sin considerar otros costes como los sanitarios o higiénicos sino simplemente los económicos, en el caso de padecer la presencia de cucarachas o de roedores en nuestra empresa, en nuestro negocio o, incluso, en nuestra comunidad, resulta mucho más barato concertar un mantenimiento periódico que sólo contratar un solo trabajo de eliminación aunque nos garanticen volver sin coste si aparecen de nuevo los bochos porque, entonces, ya nos habrá salido muy caro. En definitiva, para ahorrar en el control de plagas, la prevención es la clave!

Comparte y Disfruta:
  • Google Bookmarks
  • LinkedIn

Tags: , , , , , , ,

Deja un comentario