Eliminar ratones y ratas: conoce a tu enemigo

En estas fechas en las que las temperaturas bajan, los roedores urbanos cambian sus residencias de verano (en el exterior, con buena temperatura y alimento abundante) por sus alquileres de invierno, es decir, al interior de nuestras viviendas y empresas. Para evitar esta situación y anticiparnos a una posible invasión, es prioritario conocer sus habilidades y preparar una desratización preventiva. Aunque la rata es más temida, el ratón común es mucho más difícil de controlar y provoca más daños económicos a nivel individual, sobretodo en lo que respecta a la contaminación de nuestros alimentos, de forma principal por salmonella.

 

ELEGIR CASA

 

Los ratones no construyen madrigueras ni sistemas de túneles como las ratas, bastándoles un pequeño agujero de 8 x 3 cm. para establecerse. La rata necesitará horas, e incluso días, para convencerse de la seguridad y tranquilidad del lugar.

 

¡PUESTOS A ROER!

 

Sus afilados cuatro incisivos poseen mayor dureza que el acero normal, lo que les permite sin problemas roer asfalto, hojas de aluminio, cemento, etc.,  por lo que si te tomas la molestia de tapar una madriguera sólo con cemento, ésta será roída y abierta de nuevo al poco tiempo. Es necesario utilizar materiales específicos para tapar un acceso de roedor. Una vez dentro de la estructura de un edificio a través de tubos eléctricos y demás conducciones, no existen casi barreras que impidan a los roedores llegar donde deseen.

 

DE PASEO

 

Memorizan cada uno de los aspectos de su territorio, dotándose de rápidas vías de escape y huida. Los ratones son auténticos equilibristas y escaladores de paredes: hasta 9 metros por una pared lisa de cemento o ladrillo. Son capaces de pasar a través de un agujero de sólo 6,5 milímetros de anchura, mientras que la rata necesitaría más del doble. El ratón puede saltar hasta 30 cm. y caer en vertical desde 2,5 metros sin sufrir daño alguno.

 

¿DÓNDE CENAMOS HOY?

 

Desarrollan su principal actividad por la noche, cuando todo está más tranquilo. Son grandes comilones, ingiriendo entre el 10% y el 16% de su peso corporal al día lo que equivale a 10 kilos de comida al día para el ser humano. El ratón come en una noche en dos o tres lugares y alimentos distintos y su curiosidad hace que “pruebe” al mismo tiempo casi otros 20 más y en sólo ¡dos horas!.

 

Esta hiperactividad alimentaria junto con que excretan 50 bolitas a diario del tamaño de un grano de arroz y orinan cuando y donde les surge la necesidad, hace que su poder de contaminación sea enorme.

 

UNA FAMILIA MUY NUMEROSA

 

Ninguno de los roedores comensales es solitario sino que viven en comunidades jerárquicas. Ello beneficia a su gran capacidad de reproducción ya que fomenta el contacto continuo entre hembras y machos. Una hembra de ratón con 42 días de vida ya es capaz de alumbrar una camada en otros 19 días. Ello hace que su potencial de reproducción supere los 3.000 descendientes por año y hembra.

 

Podríamos citar muchas más características asombrosas de los roedores urbanos. En definitiva, si crees que tú solo puedes con ellos, ¡adelante! El tiempo pasa y ellos se reproducen a pesar del sistema “antirratas” ultrasónico que compraste. No te extrañe si se acaba convirtiendo en una pesadilla; llevan siglos sobreviviendo a los intentos del ser humano para exterminarlos. Si quieres ayuda, acude a los especialistas: Profinal, control de plagas y prevención de roedores urbanos.

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