Mantenimiento preventivo de Legionella: el riesgo de no hacerlo

¿Dónde podemos hallar Legionella?

 

La Legionella es un microorganismo, patógeno humano y a la vez bacteria ambiental, presente en todos los hábitats acuáticos (ríos, estanques y aguas superficiales de lagos), desde los que pasa a colonizar las ciudades a través de la red de distribución, incorporándose a los sistemas de agua sanitaria fría o caliente y a otros que puedan generar aerosoles (duchas, torres de refrigeración, equipos humidificadores, condensadores evaporativos e incluso fuentes ornamentales).

 

LegionelosisEl R.D. 865/2003 establece los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis, recogiendo las instalaciones de riesgo al emplear agua en su funcionamiento y producir aerosoles. El Real Decreto indica que estas instalaciones independientemente que estén ubicadas en el interior o exterior de edificios de uso colectivo y las instalaciones industriales que puedan ser susceptibles de convertirse en focos para la propagación de la enfermedad deben estar sometidas al mantenimiento periodico preventivo.

 

Recientemente se ha producido un brote de legionella en la fuente de la estación de autobuses de Manzanares (Ciudad Real), donde se han registrado 237 afectados y 4 fallecidos. Una crisis sanitaria sin precedentes en Castilla-La Mancha que ha generado una gran incertidumbre entre los habitantes del municipio afectado.

 

Aunque los brotes suelen darse a finales de verano y en otoño, no es la primera vez que aparece un brote de legionella en diciembre ni en una fuente ornamental. Muchos brotes aparecen en octubre-noviembre cuando la gente vuelve de vacaciones y se ponen de nuevo en marcha las torres de refrigeración, en las que a veces no se da la suficiente limpieza y desinfección.

 

A pesar de que el R.D. 865/2003 incluye las fuentes en las fuentes ornamentales dentro de las instalaciones de menor riesgo, como se ha podido comprobar en esta ocasión el brote se ha producido y ha ocasionado daños irreparables.

 

Con el fin de evitar riesgos, a veces la muerte de personas, los tratamientos preventivos deben personalizarse en cada instalación, variando en función de las características del agua de aporte, de las condiciones del proceso productivo y de las características técnicas de cada instalación, siendo necesaria por tanto la participación de una empresa profesional que asesore sobre los procedimientos a seguir. En todos los casos, el cumplimiento del Real Decreto junto al correcto mantenimiento y limpieza de la instalación, principalmente en aquellas áreas donde se acumule agua, prevendrá cualquier posible brote.

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