Plagas de productos almacenados

La eliminación de insectos en los productos almacenados debe comenzar en el origen, iniciándose durante las fases de crecimiento del producto y manteniéndose después en el almacenamiento para finalizar en el procesado.

El manejo de las posibles plagas incluye la higiene, prácticas correctas en el almacenamiento, instalación de barreras que impidan el acceso de insectos, utilización de equipos de captura y eliminación (insectocaptores) y en determinadas ocasiones el empleo de biocidas (actualmente con numerosas limitaciones legales).


El
programa de higiene comprende la eliminación continua de los restos, desechos y materias sobrantes, evitando su acumulación principalmente en zonas protegidas y de difícil acceso a las labores de limpieza.

Fabrica Grano

Dentro de las prácticas operativas correctas, está asegurar la formación del personal de la instalación en relación a adquirir hábitos de trabajo que dificulten el acceso e instalación de las plagas, entre las que cabe destacar el mantener cerradas las puertas y ventanas y la correcta gestión de los residuos en contenedores herméticos.

El almacenamiento nunca se realizará directamente sobre el suelo, ubicándose los productos separados de las paredes para facilitar su revisión y con una adecuada rotación de éstos.

La exclusión física es igualmente un factor determinante.  Las plagas acceden con frecuencia junto a los productos o materias primas, sin embargo la entrada es también asidua a través de los orificios como los que quedan alrededor de tuberías, conducciones eléctricas, rejillas de ventilación, etc. siendo obligatorio su cierre y sellado. Asimismo, el montaje de cortinas de aire o plásticas, o bien puertas de doble barrido son acciones que dificultan el acceso de los insectos desde el exterior.

mazorca maiz

 

Si a pesar de realizar estas medidas el insecto accede a la instalación, las acciones de control se centrarán en la colocación de trampas de captura y monitoreo (para analizar la evolución) empleándose feromonas bien de agregación o sexuales. Éstas deben ser ubicadas y mantenidas profesionalmente, protegiéndolas del polvo, humedad y golpes.


Otra herramienta de gestión son los
insectocaptores, basados en la atracción que fundamentalmente experimentan las plagas que vuelan por la luz ultravioleta, siendo aconsejable el empleo de equipos donde la captura se produzca mediante tablas adhesivas.


Por último, se debe considerar la posibilidad de utilizar la
temperatura y la modificación de la atmósfera como instrumentos de control. Los insectos son de sangre fría siendo su temperatura similar a la ambiental. Elevar ésta por encima de los 65ºC durante 2 horas provoca la muerte en la mayoría de los insectos plaga. El empleo del frío está más limitado, encontrándonos insectos más resistentes. Aun así, el almacenamiento de los productos en un congelador por más de 4 días conseguirá su eliminación.

La modificación de la atmósfera consiste en emplear CO2 o Nitrogeno creando un ambiente mortal para el insecto. También se puede usar fosfina (biocida) con los condicionantes que ello conlleva (sellado de los accesos y fisuras de la instalación a tratar, inutilización de la instalación durante los días que dura la aplicación y realización de ésta por personal cualificado debido a elevada toxicidad de la fosfina para el ser humano).


Para finalizar indicar que en la industria alimentaria el empleo de biocidas está restringido a aplicaciones puntuales y focalizadas conforme indique el registro del insecticida en el Ministerio de Sanidad, recogiendo a continuación las principales plagas que nos encontramos:

–       Carcoma dentada del grano                               – Gorgojo de los cereales

–       Escarabajo confuso de la harina                        – Palomilla dorada de los cereales

–       Escarabajo del tabaco                                      – Palomilla de la harina

–       Barrenador de los granos                                  – Palomilla de la fruta seca

–       Gorgojo del arroz


Como
conclusión, señalar que el control de plagas en los productos almacenados se fundamenta en la identificación de la especie involucrada, estudio de su biología e implementación de las acciones anteriormente expuestas. Con ello las plagas serán controladas, evitando la generación de pérdidas económicas y asegurando la higiene y calidad de los productos.

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