Plagas y Normas BRC e IFS

La preocupación por la inocuidad de los alimentos y la seguridad alimentaria ha ido creciendo con el paso del tiempo y en la actualidad un gran número de empresas del sector alimentario no solo han adecuado sus procedimientos y trabajo al sistema APPCC, sino que han adaptado sus sistemas de gestión a estándares mundiales de seguridad alimentaria como BRC (British Retail Consortium) e IFS (International Food Standard).

El control de plagas en la industria alimentaria es un requisito previo, imprescindible y de obligado cumplimiento legislativo para que los alimentos sean seguros ya que las plagas son portadoras y trasmiten enfermedades directa o indirectamente.

 

IFS es una norma que regula el sistema de gestión de la calidad en empresas pertenecientes al sector alimentario que persiguen lograr la máxima seguridad en los procesos de fabricación y manipulación de los alimentos. Ha sido elaborada en colaboración con las federaciones de las cadenas de distribución de Alemania, Italia y Francia. En España han adaptado su sistema compañías como Carrefour, Auchan y Aldi.

 

BRC Seguridad alimentariaBRC es una norma elaborada por la asociación de comercio para minoristas del Reino Unido para las empresas que fabriquen productos alimentarios suministrados en el mercado minorista del país. En España han adaptado su sistema compañías como Panrico, Grupo SOS, Bimbo y Casa Tarradellas.

 

En ambas normas queda reflejado que el control de plagas debe ser preventivo, buscando evitar problemas posteriores y estableciendo las medidas que impidan la anidación y reproducción de las plagas en la industria. También en ambas se recoge la necesidad de realizar informes detallados del plan de control de plagas y a lo largo de ellas encontramos continuas referencias a acciones preventivas como son el diseño de puertas y ventanas con barreras físicas, en el mantenimiento del exterior de las instalaciones, el sellado de los orificios alrededor de tuberías, etc.

 

Para obtener la certificación IFS la empresa alimentaria debe tener implantado un sistema basado en el APPCC y en la evaluación de riesgos asociados, disponiendo del personal propio o de los servicios de una empresa de control de plagas cualificada que estudie y analice al menos los siguientes aspectos:

 

  • El entorno de la industria alimentaria.
  • Realización  de un plano de la instalación con la ubicación de los puntos de aplicación de cebos.
  • Identificación de cebos dentro de la instalación.
  • Responsabilidades internas y externas.
  • Productos biocidas empleados, instrucciones de uso y seguridad.
  • Frecuencia de las revisiones.
  • Registrar y documentar las revisiones.
  • Seguir la efectividad de las acciones propuestas.
  • Realizar el análisis de tendencias.

 

En el caso de la certificación BRC, la norma recoge en su punto 4.11 sobre el Control de plagas que la empresa se debe responsabilizar de reducir al mínimo el riesgo de plagas en las instalaciones.

 

Los requisitos que relaciona como mínimos son similares a los de la norma IFS especificando que deberá contratar los servicios de una empresa competente en el control de plagas, o bien contar con personal debidamente formado para realizar inspecciones y tratamientos regulares de las instalaciones con objeto de impedir y erradicar dichas plagas.

 

Resaltar que esta última norma y en relación a las trampas de cebos (punto 4.11.4 ) señala que deberán ser resistentes, presentar una construcción que resista los intentos de alteración y estar colocadas correctamente a fin de prevenir el riesgo de contaminación de los productos.

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